Cuando manda la botella
Si tu evento es mayoritariamente cerveza, el hielo y el recambio de vasos deben bajar fuerte. Ahí conviene validar que la compra no esté siendo tratada como barra de cóctel.
Esta página responde lo que más se repite al organizar una compra de bebidas: litros por persona, hielo, mixers, vasos, no bebedores y por qué los resultados cambian al combinar cerveza con tragos preparados.
No conviene usar una sola cifra rígida para todos los casos. Un matrimonio de verano con 6 horas, barra abierta y público joven consume distinto a una comida familiar de 3 horas. Por eso el modo Evento completo usa invitados, duración, temporada, comida, perfil y porcentaje de no bebedores antes de repartir el consumo entre las etiquetas elegidas.
Porque la calculadora no suma cada selección como si fuera un consumo completo aparte. Si agregas gin además de cerveza, parte del consumo esperado se mueve a gin y tónica. La idea es simular lo que realmente pasará en la mesa o en la barra: una misma persona reparte su consumo entre varias opciones.
No. La cerveza embotellada casi siempre se sirve directa, así que el hielo funciona más como respaldo frío y reposición. En cambio, los tragos mezclados consumen hielo por vaso. Esa diferencia es clave para que 24 personas no terminen con una sugerencia absurda de hielo si la compra está dominada por cerveza.
Evento completo parte desde personas y contexto para proyectar compra total. Pedido exacto parte desde una comanda cerrada, por ejemplo 10 piscolas, 3 gin tonics y 10 bebidas, y la traduce a botellas de pisco, gin, tónica, hielo, cítricos, vasos y servilletas.
No se asignan solo por invitado. Se ajustan según el tipo de servicio. Una barra con tragos preparados pide más recambio que una compra centrada en cerveza o vino. El objetivo es acercarse a una operación real de servicio, no solo a un número redondo de asistentes.
Ese porcentaje reduce la base alcohólica y empuja más compra hacia aguas, jugos o bebidas. Además, el control muestra al tiro cuántas personas no beberán mientras mueves el selector, para que el ajuste sea más intuitivo.
No. El sistema calcula un único presupuesto de tragos con alcohol y, por separado, una reserva de aguas, jugos o bebidas según bebedores, no bebedores y calor. Los mixers requeridos por los cócteles se consolidan con las bebidas seleccionadas para no contarlos dos veces.
La calculadora convierte litros o mililitros a formatos de compra reales. Si una receta necesita 2,2 L de tónica y el formato disponible es 1,5 L, se redondea a la cantidad mínima de botellas necesarias para cubrir la demanda con un margen razonable de servicio.
Si tu evento es mayoritariamente cerveza, el hielo y el recambio de vasos deben bajar fuerte. Ahí conviene validar que la compra no esté siendo tratada como barra de cóctel.
Si agregas piscolas, gin tonics o aperol spritz, revisa mixers y apoyo de barra. En esos casos sí crecen hielo, cítricos, vasos y botellas de apoyo.
Un 15% o 20% de no bebedores cambia bastante la compra final. Vale la pena mover ese control antes de cerrar litros o botellas.
Vuelve al home y usa la calculadora que mejor calce con tu caso: proyección por invitados o comanda exacta por tragos.